LA CALAVERA DE MENGELE. El advenimiento de una estética forense
Thomas Keenan y Eyal Weizman

Como un jeroglífico con múltiples significaciones entreveradas, el libro se despliega como una breve pero sutil y contundente disección de un momento crucial en la emergencia de un nuevo paradigma de interpretación de la realidad de raíz forense, con un enorme potencial transformador, que nos obliga a replantear profundamente los perímetros de experiencia humana, y a repensar drásticamente los espejos en los que nos reflejamos. Prólogo de Francisco Ferrándiz

En 1985 se desenterró en Brasil el cuerpo de uno de los últimos criminales de guerra nazi que quedaban sin juzgar, Josef Mengele. El complejo proceso de identificación de los huesos abrió una “tercera narrativa” en las investigaciones de crímenes de guerra –tras la del documento o la del testigo– incorporando una aproximación forense para la comprensión de los crímenes de guerra y los crímenes contra la humanidad. En el mismo período del descubrimiento del esqueleto de Mengele, varios científicos empezaron a aparecer en los casos de derechos humanos como testigos expertos, convocados para interpretar y hablar en representación de los objetos –a menudo huesos y restos humanos–.
La introducción de estos objetos en los juicios trajo consigo complicaciones estéticas, políticas y éticas que evidenciaban las dificultades para lograr una alternativa fija y estable a las incertidumbres, ambigüedades y ansiedades del testimonio humano. En los restos orgánicos, el rastro del sujeto no puede ser eliminado del todo; por ello, la presentación de estos objetos ante los juzgados y ante la opinión pública ha difuminado en ocasiones la línea que separa a éstos de los sujetos, y a las pruebas de los testimonios. Los huesos de Mengele, desde la mesa del laboratorio, contribuyeron de forma decisiva al nacimiento de esta nueva forma de entender los procesos judiciales, al advenimiento de una nueva estética forense.

i

Traducción de Isabel Mellén

j

Prólogo de Francisco Ferrándiz

13.50 (Envíos nacionales gratuitos)

Temáticas

Colección: PIGMALIÓN
Tamaño: 14 x 21,6 cm
ISBN: 978-84-942922-7-9
Páginas: 106 en B/N
Encuadernación: rústica con solapas

Autores

Thomas Keenan es profesor de teoría literaria y derechos humanos en el Bard College, donde dirige el Human Rights Project. Es autor del libro Fables of Responsibility: Aberrations and Predicaments in Ethics and Politics (Stanford University Press, 1997) y coeditor, con Wendy Chun, de la obra New Media, Old Media: A History and Theory Reader (Routledge, 2006). Ha comisariado diversas exposiciones internacionales como la Antiphotojournalism presentada junto con Carles Guerra en el Centre de la Imatge La Virreina (Barcelona).

Eyal Weizman es arquitecto, profesor de Estudios Visuales, y director del Centre for Research Architecture en Goldsmiths, Universidad de Londres. Desde 2011 ha dirigido el European Research Council y ha fundado el centro Forensic Architecture. Es miembro fundador del colectivo de arquitectos DAAR en Beit Sahour/Palestina. Sus últimas publicaciones incluyen el cuaderno de documenta 13, Forensic Architecture (Hatje Cantz, 2012), The Least of All Possible Evils: Humanitarian Violence from Arendt to Gaza (Verso, 2011). También es editor de contenidos de la revista Cabinet.

Reseñas

¿De qué manera, se preguntan Keenan y Weizman, se les puede hacer hablar a los restos físicos de un muerto? En este lúcido texto focalizado en la exhumación del pasado histórico, los autores identifican un elemento crucial en el desarrollo de la justicia hacia las víctimas de la violencia de estado y la responsabilidad de los criminales. Evitando cualquier conclusión reduccionista, insisten de manera persuasiva en la importancia de una evaluación crítica de cómo la ciencia forense, con su presunta pericia y “objetividad”, está transformando la naturaleza de las pruebas.

Jonathan Crary

En un panorama como el actual en el que la lectura, sobre todo la ensayística, está en peligro de extinción, editoriales más independientes, como Sans Soleil, siguen apostando por propuestas más arriesgadas, a la vez que inciden en la calidad de la edición y de una serie de propuestas innovadoras, frescas, que contrarrestan, en cierto modo, la restricción en la recepción originada por el impacto de los grandes sellos editoriales. En esta ocasión, nos encontramos con La calavera de Mengele. El advenimiento de una estética forense, un ensayo de menos de cien páginas en el que Thomas Keenan y Eyal Weizman, teóricos ligados a la literatura y a los Estudios Visuales, reflexionan sobre cómo la evolución y creciente importancia de la ciencia forense trae como consecuencia una profunda transformación en el desarrollo de los juicios y la misma naturaleza de las pruebas halladas.

Reseña de Héctor Tarancón en La Opinión de Murcia

más imágenes del libro